El Proyecto Hidroeléctrico El Diquís (PHED) continúa priorizando sus trabajos en función del Estudio de Impacto Ambiental (EsIA), concentrándose de lleno en el Proceso Interactivo de Participación Pública (PIPP).

Este proceso consiste en una serie de sesiones de trabajo donde se comparte información, se analiza y se recopilan las observaciones e inquietudes de la población del Área de Influencia Directa al respecto de los impactos y medidas de control ambiental que se proponen para evitar, mitigar, compensar o potenciar estos impactos. Que pueden ser positivos o negativos.

El proceso arrancó el pasado 06 de abril, mediante la conformación de equipos técnicos del Proyecto quienes junto con las poblaciones de cada comunidad desarrollan cada sesión.

Las comunidades están agrupadas por sectores, según las características generales de los impactos que recibirían las comunidades y por cercanía geográfica.

El Sector Sur comprende las comunidades de Concepción, Colinas, Pilas, Jalisco, Guagaral, La Dibujada, La Fortuna, La Gloria, San Martín, Pueblo Nuevo y San Vicente. Todas ellas del cantón de Buenos Aires

El Sector Norte integra las comunidades de Ceibo, Las Parcelas de Ceibo, Ocochobi, Remolinos, Paraíso, La Tinta, San Miguel, Santa Cecilia, Brujo-La Florida y Buenos Aires.  Comunidades de este mismo cantón puntarenense.

El tercer sector denominado Aguas Abajo del Sitio de Presa y Humedal comprende las comunidades de Ciudad Cortés (incluye la labor con la Asociación de Pescadores), Caña Blancal, las poblaciones del Humedal (Guarumal, Zacate y Ajuntaderas), Palmar y Coronado, comunidades del cantón de Osa de Puntarenas.

El proceso se ha planteado en 4 fases. La Fase I consistió en reuniones con las representaciones comunales, para proponerles una metodología de trabajo para el proceso, dar a conocer detalles como el alcance, objetivos e información relevante sobre el proceso de Evaluación Ambiental.  Una vez concertado el método de trabajo se podría arrancar con la priorización y discusión de la información.

La FASE II tuvo por objetivo priorizar, a partir de los intereses de la población, cuáles serían los temas por los cuales se arrancaría el trabajo de análisis de información del EsIA.

Una vez realizado este trabajo se acordó con la población las respectivas fechas de inicio para la FASE III en la cual se da el proceso de devolución e información, para validar los impactos identificados y las medidas propuestas para el control ambiental de esos impactos, que se producirían con el desarrollo de El Diquís en una etapa de construcción y operación. Este proceso permite recopilar todas las observaciones y preocupaciones de la población. (La fase de concertación, es la Fase IV, la cual permitiría analizar temas del EsIA que no haya sido posible resolver en la fase III y para la consecución y formalización de acuerdos).

  Los acuerdos que se tomen con las comunidades en esta etapa son compromisos que se deberán reflejar en el Plan de Gestión Ambiental del EsIA que se entregará ante la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (SETENA). Estos acuerdos, una vez avalados por la autoridad ambiental tienen un amparo y compromiso de la Ley.

A partir del 20 de abril iniciaron los primeros talleres de esta Fase III con cada comunidad, en los cuales se abordan temáticas de los componentes Socioeconómico-Cultural, Biótico y Abiótico.

Hasta el 15 de junio se han desarrollado 40 sesiones de trabajo (talleres) entre las 27 comunidades que componen los 3 sectores mencionados, lo que representa un avance de 16% del Proceso Interactivo de Participación Pública.

El equipo técnico del ICE que está llevando adelante este proceso pretende que cada medida ambiental que se establezca y comprometa sea acorde a la realidad, de manera que si el impacto es positivo lo que se busca es potencializarlo, pero si es negativo se pretende prevenirlo, mitigarlo o compensarlo de manera justa y proporcional.

Una vez presentado el informe a la autoridad ambiental, se vuelve público por lo que podrá ser consultado por cualquier actor social.

Tomando en cuenta el avance logrado hasta el momento con el Proceso Interactivo de Participación Pública, en general la Evaluación de Impacto Ambiental del Proyecto muestra un avance real del 55%. El cual se verá culminado hasta que este proceso de participación concluya y el Gobierno Costarricense lleve adelante el proceso de participación específico conocido como consulta indígena con las poblaciones indígenas vinculadas con este Proyecto del ICE.