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¿Qué es un Estudio de Impacto Ambiental?

Antes de contestar esta pregunta, debemos partir primero de la realidad de que cualquier actividad del ser humano tiene un efecto, positivo o negativo, sobre el ambiente.

Un proyecto hidroeléctrico produce impactos de mayor magnitud que una actividad diaria de un ciudadano, por ello la importancia de asegurar que esa obra se realice de manera armoniosa con el ambiente. Este objetivo se logra mediante una herramienta conocida como la Evaluación de Impacto Ambiental (EIA). El resultado de esa evaluación se escribe en un documento al que se le llama el Estudio de Impacto Ambiental (EsIA).

Para realizar una Evaluación de Impacto Ambiental lo primero que se hace es una descripción de toda actividad que se desea desarrollar, y también se debe describir todos los aspectos del ambiente con los que esa actividad tendrá interacciones.

En el caso de una represa hidroeléctrica, la descripción del proyecto detalla todas sus obras tales como la casa de máquinas, el sitio de presa, el área de embalse, entre otras. En tanto, la descripción del ambiente consiste en especificar la situación actual del ambiente sin que aún existan las obras del proyecto (el río, la vegetación, las comunidades, entre muchos otros). Estas descripciones corresponden a lo que sería la primera parte de una Evaluación de Impacto Ambiental que se denomina Estudios de Línea Base. En esta primera parte, el PHED ha venido trabajando desde el año 2005.

Posteriormente, con la ayuda de personas de diversas profesiones, en la EIA se describen las interacciones entre las actividades que se planean realizar y el ambiente. A esta fase se le llama Descripción de Impactos.

Una vez identificadas las actividades que se realizarán y el efecto que tendrían en el ambiente, es decir el impacto; se hace una valoración de la importancia de las mismas para determinar si se trata de impactos positivos o negativos y el efecto real que podrían ocasionar, pues es necesario formular las medidas para controlar estos impactos. Esta información se socializa con los diferentes actores involucrados directamente, con el fin de generar espacios para la reatrolimentación y ajustes necesarios que permitan afinar al máximo la información.

En algunos casos, los impactos se pueden evitar si se realizan mejoras en el diseño del proyecto, pero cuando no es posible se plantean acciones que mitiguen o compensen ese impacto. En una EIA a esta fase se le llama la Formulación de Medidas de Control Ambiental.

Es importante tomar en cuenta que en un megaproyecto como una represa hidroeléctrica, es probable que se produzcan impactos que no se puedan evitar o atenuar, como por ejemplo cortar árboles para poder construir alguna obra. Para estos casos, se ponen en práctica lo que se conoce como ‘medidas de compensación’, las cuales pretenden retribuir ya sea a la naturaleza o a la sociedad, por los impactos ambientales que inevitablemente ocurran. Ante la corta de árboles, una de las medidas de compensación posibles es la reforestación con una cantidad similar o mayor a la que se cortó.

En un Estudio de Impacto Ambiental, el Plan de Gestión Ambiental (PGA) es el que resume los impactos que se identificaron, las medidas de control ambiental seleccionadas, los responsables de aplicarlas y el costo de aplicarlas. Esto es como el corazón de la Evaluación de Impacto Ambiental.

El informe que compila todas las secciones mencionadas es el Estudio de Impacto Ambiental.

En nuestro país, la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (SETENA) es la institución que se encarga de revisar y aprobar el EsIA, y otorga la licencia ambiental o viabilidad ambiental, que es el permiso para iniciar la construcción, siempre y cuando considere que se han propuesto medidas adecuadas de control ambiental para reducir los efectos de los impactos negativos y potenciar los efectos de los impactos positivos.

Para el Proyecto Hidroeléctrico El Diquís, la licencia ambiental marcaría el inicio de la etapa constructiva. Y el PGA constituye el conjunto de compromisos que el ICE asumiría al construir el Proyecto y operar la futura planta hidroeléctrica de manera sostenible con su entorno natural y social.